Y susurrarte al oido
y recorrer tu cuello,
estremecer tu piel.
Y decirte cosas
tan hermosas, tan hermosas
que fueran siempre cielo.
Habrá un tiempo
para amarte
tocarte
sentirte
rozarte
tenerte...
En la verde mañana que puede comenzar.
En la verde mañana que hoy comienza.