A veces me siento así, como perdido en
un mundo que no comprendo, con el miedo a extraviar para siempre al niño
que habitaba en mí. En esos momentos la noche cae en mi cuerpo
y de nada sirven las sonrisas ni los gestos porque
me encuentro SOLO. Es una sensación terrible, que ahoga y no deja
respirar, que borra el brillo de los ojos y desdibuja la sonrisa que ayer
mostré.
No entiendo de razones porque hoy soy todo sentimiento,
alma herida y triste canción.
Ni la luna, mi eterna compañera, puede
mostrarme el camino a seguir.
Hoy muero por dentro, ¿quién llorará
mi muerte?